A toda la Comunidad Académica. 10 septiembre 2020

Estimadas autoridades académicas, profesores, estudiantes y personal de administración y servicios:

Una vez concluido el periodo veraniego, que espero haya sido una ocasión para descansar y retomar fuerzas, comenzamos un año académico en el que se mantiene la singular situación de los últimos meses.

En efecto, la emergencia socio-sanitaria provocada por la pandemia del Covid-19 no ha remitido durante el verano como esperábamos. Los rebrotes se han generalizado y con ello el número de casos positivos. La vuelta al colegio de los niños, así como la actividad de los adultos, y la salud y la vida de tantos mayores, siguen viéndose amenazadas por el contagio del virus. Conocemos casos cercanos de infecciones, quizá menos graves que en primavera, pero más extendidas de lo previsto.

En este contexto, que produce un cierto cansancio por la dificultad que supone no volver enseguida a la “normalidad” tan deseada, la Universidad retomará su actividad docente a primeros del mes de octubre, de acuerdo con el calendario académico. Sin duda, se verá condicionada por la pandemia, pero, al mismo tiempo, se verá confirmada porque sabemos el valor del trabajo que se nos encomienda.

De acuerdo con la Junta de Gobierno, siguiendo las Normas de la Congregación para la Educación Católica (15 junio 2020) y atendiendo a las recomendaciones del Ministerio de Universidades (31 agosto 2020) así como a las exigencias en materia de protección de datos, es necesario tutelar los bienes fundamentales de la educación, de la salud y del trabajo de los miembros de nuestra comunidad académica. Queremos asegurar la actividad académica de la UESD en estos tiempos tan especiales, al servicio de la misión eclesial que se nos ha confiado.

Siendo conscientes de que las condiciones socio-sanitarias evolucionan muy deprisa y puede haber cambios, la Universidad comenzará su actividad docente en un modelo mixto “presencial físico y presencial online” que permita el respeto de las normas en materia de prevención e higiene, así como el cuidado de la docencia presencial física, que es el modelo propio de nuestra Universidad. Si las autoridades impusieran nuevas medidas de confinamiento será posible también continuar la docencia con un modelo “presencial online”.

Para ello, durante el año académico 2020-2021 se van a organizar los cursos de tal manera que se puedan impartir las lecciones con el profesor en el aula, ya sea en un solo grupo si las condiciones logísticas y sanitarias lo permiten o dividiendo el número de alumnos del curso en varios grupos, con alternancia semanal entre presencia física y presencia online simultánea (mediante videoconferencia). Se atenderá en la medida de lo posible a las situaciones particulares de aquellos estudiantes que, por motivos probados soliciten docencia online simultánea para sus asignaturas o bien solo estén capacitados para la docencia presencial física.

La Secretaría General, coordinada con la Comisión de Seguimiento sobre Covid-19, va a publicar un documento dirigido al profesorado, al personal de administración y servicios y a los estudiantes. En él se ofrecerá la información necesaria para impartir y recibir las clases y participar de otras actividades académicas, estableciendo un plan de contingencia que defina el protocolo de actuación a seguir ante posibles casos de contagio. Asimismo, informará al profesorado y al personal de administración y servicios de las cuestiones concretas que influyen en su actividad docente y laboral.

Dada la evolución imprevisible de la situación sanitaria, la Junta de Gobierno irá haciendo un seguimiento que puede implicar adoptar otras medidas, si las circunstancias lo requiriesen. Se informará en el plazo más breve posible de las eventuales variaciones.

Por ello os agradezco el espíritu de colaboración y disponibilidad realmente admirable con el que pudimos sacar adelante tan dignamente el curso pasado y os pido que lo mantengamos en este nuevo curso.

La tarea nos desborda, por ello nos ponemos bajo la protección de San José, custodio de la Iglesia en sus necesidades, y de San Dámaso, nuestro patrón.

Os saludo cordialmente.

Javier Mª Prades López
Rector